Hoy mi sentimiento en complicidad con mi corazón me pidieron unos minutos para poder contarte lo que está pasando. Me abrazo con mis sentimientos, juego con mis pensamientos, salto de un momento a otro con muchísima seguridad, hablo por lo que pienso y actúo por lo que soy. Te tengo en mi mente contándome cosas que me hacen feliz y en mi corazón adornando todavía ese rincón del cual alguna vez te hablé. Ya no cuento con mi inseguridad y tampoco interrogo mis sentimientos por lo que hago. Encontré las llaves para cerrar las puertas de esas habitaciones tan oscuras en mí. Archivé ese viejo álbum de fotos para empezar uno nuevo contigo. Son miradas, caricias, risas, gestos, frases o simplemente palabras sueltas que acomodo en la mejor repisa de mi corazón. Porque son tuyas… Mejor dicho nuestras. Esa noche ya sabía que no eras alguien más, pero lo que no imaginé fue lo importante que podías llegar a ser. Créeme que lograste demasiadas cosas en mí… Ya no me hace falta soñarte, porque estoy muy segura de lo que sucedió entre nosotros. Vivo el presente de tal manera que me hace imaginar el futuro, porque tu estabas ahí, en cada momento de mis días, en cada segundo de mis horas, recordándome que eras la razón de mi felicidad. lo que me hizo salir de mi pena. Empecé a ver esas pequeñas cosas que antes echaba de menos. Lograste extender mi diccionario, haciéndome recordar esas palabras que ya no tenía en cuenta. Sé que un “te quiero” es mucho menos que un “te amo”, que enamorada no es lo mismo que enganchada y un “me siento bien” no tiene nada que ver con un “soy feliz”. Hace tiempo me preguntaba por qué, hoy, ya no hace falta… esas respuestas las sé, porque eres lo que elegí en un momento y aunque ya no estés conmigo me haces bien, porque por más que estés lejos te siento en mí, porque la vida se pasa y quiero compartir por lo menos parte de ella contigo, tenerte presente siempre de alguna forma, porque te quiero, porque hiciste alegrar mi corazón, porque desaparecieron las preguntas, porque sé que no quiero perder tu recuerdo, porque lo que conocí de ti me encantó, porque tengo mucho para dar, y mucho de eso me lo enseñaste tu, porque entendí que te necesito, porque te entiendo, porque trataste siempre de entenderme porque se me escapa una sonrisa al recordarte, porque te extraño… Porque en mi nuevo diccionario la palabra “todo” tiene como significado tu nombre....
No hay comentarios.:
Publicar un comentario