
Lo que no te mata te hace muchisimo más fuerte
Es bueno tener un escudo y saber a veces que es lo que conviene y que no...
lunes, 20 de agosto de 2007
Corten!!
La máxima expresión de la desilución. Si te digo que pienso ahora, es una mezcla de palabras y conceptos. Pasión, odio, impulsividad, tristeza, cariño, nostalgia... Te recuerdo en muchas cosas y a la vez trato de no recordarte en nada. Tu ausencia física se transforma en canciones, en dibujos, en películas, en conceptos, en pasión, en letras...Te pienso en cosas mínimas. Pero no terminó. (El círculo, es el círculo) Trato de alejarme pero solo llego al metro de distancia, para volver a acercarme x otro lado. No, no, no, no lo voy a permitir.Ilusión, ilusión. ¿Quién te llamó? Quiero ser yo y sé que no soy yo. La desilución vino con una rabia y me golpeó fuerte. Tus palabras, ilusión, colores... Instantaneamente molestia, grises, y la guillotina en mi cabeza.Yo sé que la que venga te cuidará mejor que yo. Lamentablemente no logré convertirme en nada que te hiciera bien,por más que a veces parezca una parte de mí. Tiene nombre, una vez que le pones nombre pierdes el control.Hasta acá llegué x hoy, quizá busque traquilidad en una ducha tibia, imaginando que el polvo que lavo eres tu yendote de mi cuerpo (aunque en realidad no estuviste acá...)....
Back to the track
Tuve que llevar un día más bien fome... Todo el día para arriba y para abajo en la U y otras cosas personales. No escribí ni una palabra la semana pasada y supongo que tenía cosas buenas, cosas que realmente valia la pena contar. Es duro escribir brevemente y cada historia que he escrito hasta ahora ha sido corta porque así sé cuales han sido importantes y cuales no. Me encantaría tener a alguien a quien contarle como me siento ahora. Siento que estoy llena de cosas por dentro pero no puedo decir ninguna palabra. Uno se hace y necesita de ciertas cosas para estar bien.Y estoy trabajando en eso, algo que tenga un plazo muy pero muy pronto. Deseenme suerte. Escribí 129 palabras hoy. No es malo.
El Miedo...
Que malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de estupideces que hacemos cuando tenemos miedo. Porque vamos a ver, tú estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿Y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿¿Qué pasa, que la sabana es antibalas?? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡Hombre, por favor! ¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontramos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?: Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no? A ver, hay que ganarse los porotos. ¡Pero hombre de Dios! Salga de ahí que se va a quedar frío. Ande, suba, que les va a dar asma con tanta pelusa. Máteme en la cama, que estará más cómodo. Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes donde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro? Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, en pijama, y preguntas: -¿Hay alguien? ¿¿Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar?? Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque lo demás ya lo has registrado y, ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, ¡Ay! ¿Y cuando vas en bicicleta bajando una cuesta? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te descontrolas del todo, sueltas también las manos del manubrio Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar? ¿Que vas a salir volando como E.T.? Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el trasero tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra ¿Y que pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atacar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: "Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, que nochecita llevo". Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa, que los atacadores sólo atacan en la acera de los pares? ¡Ay! El otro día iba en el ascensor con una mujer a la que no conocía de nada y de repente el ascensor hizo un extraño: "Brramb". ¿Y qué hizo la señora? ¡Agarrarse a mí! Es una reacción típica de las señoras. Deben de pensar que las otras personas no nos caemos cuando se cae un ascensor. No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta, el hombre no tiene problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador. Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado. Si viene un coche hacia ti y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto. Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que si, muy lógico. Si estas friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco: -¡¡Que se me queman los huevos!! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos: -¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? ¡Por favor! Y luego esta lo de cagarse de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y más inútil que cagarse de miedo? Bueno, sí, morirse de miedo.
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