Lo que no te mata te hace muchisimo más fuerte

Es bueno tener un escudo y saber a veces que es lo que conviene y que no...

domingo, 21 de octubre de 2007

Jajaja ---> Reflexión....


Como ando media xata en general em tirare una reflexion de aquellas. Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas tu las creas con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor, y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que no fueron. Y tus ideas son las que te lastiman.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…
De repente tu pololo no te ha hecho nada. Es la diferencia entra las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo o no, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación. ¿Enojado con Dios? Son tus creencias de lo que debería hacer Dios, las que te lastiman. Dios jamás ofende y daña a nadie.
Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si pierde una, el hábito se desarma.
El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.
Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan.
Y crean una historia falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás. Una novela que no tiene nada que ver con la realidad. También, las personas son personajes de un cuento. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su “interior” y en su historia personal. Cuando uno conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió.
En realidad lo que hace el sentirse asi es estorbarte. No te deja ser feliz. Y a medida que pasan los años, se es menos feliz. Es porque esas experiencias negativas aumentan año con año. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías. Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es.
Y es un círculo vicioso. Todas las personas tienen el derecho divino de vivir su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. Déjalos ser.
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Solo los puedes disfrutar como parte de tu vida. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Solo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Amalas, disfrútalas y déjalas ir. Pero bueno si ya tengo todo lo demás claro si me puedo molestar aunque sea un poquito por las cosas que creo que no estan bien jajaja!! falta de incoherencia??? Noooo!!
Que entienda y crea todo lo anterior no quiere decir que no me duela quererte como te quiero y que las cosas que yo pensaba de ti no era... solo eso...

He aprendido


Hoy al despertar, tuve un sentimiento extraño, sentí como si el mundo siguiera su marcha y me dejara abandonada en el olvido, pero de una manera desconocida ese sentimiento me condujo a concebir miles de ideas inconclusas sobre la vida, un pensamiento tras otro me fueron llevando a una conexión que nunca había hecho en mi mente, esta conexión unía el todo, el amor la vida, la muerte, la esperanza, todo se basaba en lo mismo, todo se unía con un solo propósito “Explicar nuestra existencia”. Y de pronto me sentí triste.
En mi vida he tenido que lidiar con miles de cosas, y con muchas de las cuales no he estado de acuerdo... He aprendido a no mendigar por una caricia, a no rogar por un te quiero, a no pedir un beso, a no llorar y dejar de pedir perdón. Me han roto millones de promesas y ya no reprocho ninguna de ellas. He aprendido a no juzgar sin conocer, ano opinar sin saber lo que hay detrás porque ya me he equivocado mucho. Pero a pesar de que he aprendido bastantes cosas y estas son solo un ejemplo de ellas, aún no he aprendido a dejar de ser tan confiada dejar de confiar tanto e irme con cuidado. Otra vez me siento traicionada. Pero ya era!!!