Confío en que dentro de algunos años, cuando mire hacia atrás y recuerde mi pasado, pueda ser capaz de entender las cosas que ahora no entiendo. Creo que sólo así conseguiré mostrar una sonrisa al pensar en ti, a pesar de todas las amargas lágrimas que me hiciste derramar. Hoy me acordé mucho de ti conversando con la Yenita. Ahora me avergüenzo por todas las veces que dije te quiero antes de tiempo, de todos los sueños que tuve despierta, de cuando me descubría (que lejanos parecen ahora esos tiempos…) dejando pasar el bus a pesar de que llevar un buen rato en la parada y hacer frío, sólo para esperar por si te veía… Tal vez, dentro de unos años tenga otras cosas de las que avergonzarme, tal vez pueda lograr olvidarme de esta sensación que tengo desde que te conocí. La sensación de ser el ser más ridículo e imperfecto del mundo.Aunque creo ya no sentirme así.Te odie,mucho, pero te quizé más que a mi misma. Te hubiese matado o me hubiera dejado matar por ti: a esas alturas, a pesar de que pueda sonar extremista, mi vida ya no importaba. Y tú lo sabías: lo veía en tus ojos cuando me mirabas, cuando estábamos a solas. Sé que sabes que te amé con locura, y te aprovechaste muchas veces de eso. Como yo pensaba que lo hiciste desde el principio, aunque ahora sé que en el principio me quisiste mucho, o tal vez prefiero quedarme con eso. De alguna u otra forma conseguiste anular mi alma, y en algún momento subordinarme completamente a ti. Cuando me dejaste arrancaste de raíz todas mis esperanzas. Si vuelvo ahora a mirar atrás, no me puedo reconocer en aquella Marcela que gritaba y reclamaba en contra de las mujeres florero, que decía que nunca se comprometería con nadie si con ello perdía su libertad, que aseguraba que siempre, pasara lo que pasase, sería la directora única de las riendas de su vida. Y mírame ahora: fui una mamona, una muñeca rota por un capricho que no me llevo a nada elleza. Sufrí mucho esperando un gesto tuyo, no importa si era caricia o patada. Pero tal vez algún día te pueda perdonar. Porque aún no estoy lista para hacerlo. Pero si puedo decir que después de ti nunca nunca había sido tan feliz!!....Lo que no te mata te hace muchisimo más fuerte
Es bueno tener un escudo y saber a veces que es lo que conviene y que no...
sábado, 1 de septiembre de 2007
Tal vez algún día
Confío en que dentro de algunos años, cuando mire hacia atrás y recuerde mi pasado, pueda ser capaz de entender las cosas que ahora no entiendo. Creo que sólo así conseguiré mostrar una sonrisa al pensar en ti, a pesar de todas las amargas lágrimas que me hiciste derramar. Hoy me acordé mucho de ti conversando con la Yenita. Ahora me avergüenzo por todas las veces que dije te quiero antes de tiempo, de todos los sueños que tuve despierta, de cuando me descubría (que lejanos parecen ahora esos tiempos…) dejando pasar el bus a pesar de que llevar un buen rato en la parada y hacer frío, sólo para esperar por si te veía… Tal vez, dentro de unos años tenga otras cosas de las que avergonzarme, tal vez pueda lograr olvidarme de esta sensación que tengo desde que te conocí. La sensación de ser el ser más ridículo e imperfecto del mundo.Aunque creo ya no sentirme así.Te odie,mucho, pero te quizé más que a mi misma. Te hubiese matado o me hubiera dejado matar por ti: a esas alturas, a pesar de que pueda sonar extremista, mi vida ya no importaba. Y tú lo sabías: lo veía en tus ojos cuando me mirabas, cuando estábamos a solas. Sé que sabes que te amé con locura, y te aprovechaste muchas veces de eso. Como yo pensaba que lo hiciste desde el principio, aunque ahora sé que en el principio me quisiste mucho, o tal vez prefiero quedarme con eso. De alguna u otra forma conseguiste anular mi alma, y en algún momento subordinarme completamente a ti. Cuando me dejaste arrancaste de raíz todas mis esperanzas. Si vuelvo ahora a mirar atrás, no me puedo reconocer en aquella Marcela que gritaba y reclamaba en contra de las mujeres florero, que decía que nunca se comprometería con nadie si con ello perdía su libertad, que aseguraba que siempre, pasara lo que pasase, sería la directora única de las riendas de su vida. Y mírame ahora: fui una mamona, una muñeca rota por un capricho que no me llevo a nada elleza. Sufrí mucho esperando un gesto tuyo, no importa si era caricia o patada. Pero tal vez algún día te pueda perdonar. Porque aún no estoy lista para hacerlo. Pero si puedo decir que después de ti nunca nunca había sido tan feliz!!....
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario